Viajar solo en la tercera edad: consejos para hacerlo con seguridad y disfrutar al máximo

Hombre mayor con maleta leyendo un mapa en un pasillo de aeropuerto

Viajar solo después de los 60 todavía sorprende a algunas personas, pero cada vez es más habitual: sin depender de los horarios de nadie más, decidiendo cada día qué apetece hacer, y con esa sensación de libertad que a veces se echa de menos.

El miedo inicial es normal. Casi siempre se pasa a los dos días de viaje.

Índice
  1. Precauciones reales, sin dramatizar
  2. Comer solo, sin que sea un rollo
  3. Cómo conocer gente sin buscarlo

Precauciones reales, sin dramatizar

Mujer mayor preparando la maleta para viajar sola

Un poco de organización antes de salir da mucha tranquilidad durante el viaje.

  • Comparte el itinerario: deja a algún familiar o amigo tus fechas, vuelos y dónde te alojas, y mantén contacto regular durante el viaje.
  • Contrata un seguro de viaje que cubra asistencia médica y repatriación — en nuestra guía de seguro de viaje para mayores explicamos qué mirar antes de contratarlo.
  • Lleva copias de tus documentos y de la medicación habitual, tanto en papel como en el móvil, por si se pierde algo.
  • Elige alojamiento con buenas valoraciones reales, no solo por precio — merece la pena leer las opiniones recientes, no solo la nota media.

Para el destino, cualquiera de nuestra serie de países —Portugal, España, Italia— es una apuesta segura para un primer viaje en solitario: buena infraestructura turística y fácil comunicación.

Comer solo, sin que sea un rollo

Para muchas personas, sentarse solas en un restaurante es el momento más incómodo del viaje — más que dormir solo en un hotel o hacer una excursión sin compañía. No hay ningún truco mágico, pero ayuda pedir mesa en la barra si el sitio la tiene, llevar un libro para las esperas, o simplemente aceptar que a nadie le extraña ver a alguien comiendo solo.

Es curioso, pero el reto de organizar bien las comidas cuando se viaja solo se parece bastante al de comer solo en casa el resto del año. Si es algo que te cuesta también fuera de los viajes, en el Planificador de Menús tenemos un perfil pensado justo para eso.

Cómo conocer gente sin buscarlo

Hombre mayor comiendo solo en un restaurante durante un viaje

Viajar solo no significa estar solo todo el rato, salvo que se prefiera así.

Apuntarse a una visita guiada de grupo es de las formas más naturales de charlar con otros viajeros sin tener que forzar nada. Los hoteles con zonas comunes (terraza, comedor compartido) también facilitan encuentros espontáneos. Y si prefieres no organizar nada por tu cuenta, los viajes organizados para jubilados están pensados precisamente para viajar en grupo desde el primer día.

Al final, la mayoría de quienes se animan a viajar solos por primera vez cuentan lo mismo: los primeros nervios se olvidan rápido, y lo que queda es la sensación de haberlo hecho a su manera.

Te puede interesar:

Si quieres conocer otros artículos parecidos a Viajar solo en la tercera edad: consejos para hacerlo con seguridad y disfrutar al máximo puedes visitar la categoría Viajes y aventura.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Tu puntuación: Útil

Subir