Evitar caídas en casa: guía práctica para hacer tu hogar más seguro

Una caída en casa da miedo pensarla, y por eso a veces se evita hablar del tema — como si nombrarlo lo hiciera más probable.
Pero es justo al revés: la mayoría de las caídas en casa se pueden prevenir con cambios sencillos, y hablarlo abiertamente en familia es el primer paso.
Cambios sencillos en casa que marcan la diferencia

El baño es, con diferencia, la zona de más riesgo de toda la casa.
Unas barras de sujeción junto a la ducha y el inodoro, y una alfombrilla antideslizante dentro de la bañera o el plato de ducha, reducen muchísimo el riesgo — y no hace falta una reforma grande para instalarlas.
- Buena iluminación en pasillos y escaleras, con luces automáticas o de noche para no andar a oscuras.
- Alfombras sueltas fijadas al suelo o retiradas, y cables fuera del paso.
- Los objetos de uso frecuente al alcance, sin tener que subirse a una silla para cogerlos.
- Muebles estables, sin bordes que sobresalgan en zonas de paso.
El cuerpo también cuenta
La casa segura es media parte de la prevención; la otra mitad es el propio equilibrio.

Ejercicios suaves de fuerza y equilibrio, como el tai chi o simplemente caminar con regularidad, fortalecen las piernas y mejoran la estabilidad. Puedes ver ejemplos concretos en nuestra guía de ejercicios suaves para mayores de 60.
La vista, el oído y hasta los pies influyen más de lo que parece: un problema al caminar por una molestia en el pie que se lleva aguantando también aumenta el riesgo. Tenemos una guía sobre cuándo conviene revisar los pies con un podólogo.
Y no hay que olvidar la medicación: algunos fármacos afectan al equilibrio o dan mareo, así que merece la pena comentarlo con el médico, sobre todo si se ha empezado un tratamiento nuevo hace poco. Es un tema más para llevar a los chequeos médicos regulares.
Si ya ha habido una caída

No conviene restarle importancia, aunque parezca "solo un susto".
Una caída, aunque no haya lesión visible, merece comentarse con el médico — a veces es la señal de que algo (la vista, el equilibrio, un medicamento) necesita revisarse. Y si el médico recomienda usar bastón o andador, no hay que verlo como una derrota: es una ayuda que da más seguridad y más libertad para seguir moviéndose por casa y por la calle sin miedo.
Prevenir caídas no es vivir con miedo a moverse — es justo lo contrario: cuidar los detalles para poder moverse con más confianza, en casa y fuera de ella.
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